Breve análisis sobre la influencia de la Revolución Cubana en América Latina sustentado en las teorías de Hobsbawn y F. Moya Pons

Influencia de la Revolución Cubana en América Latina

El objetivo principal del presente ensayo es analizar las repercusiones que tiene la revolución cubana en el escenario latinoamericano, tomando como base los libros “Historia del Siglo XX” de Eric Hobsbawm e “Historia del Caribe” de F. Moya Pons.

Según Hobsbawm, el siglo XX es un siglo corto, que inicia con el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914 y concluye con la caída de la URSS en 1991. Durante este período se dan 3 grandes etapas: “La era de las catástrofes”; que abarca las dos guerras mundiales, “La edad de oro”, que se refiere al período desde el fin de la segunda guerra mundial y el inicio de la guerra fría y hasta el derrumbamiento y la crisis que comienzan en 1973 pero que dejan verse propiamente hasta la década de los 80’s.

A pesar de que el enfoque clásico de la historia nos guía hacía lo acontecido en Europa y particularmente entre Estados Unidos y Rusia después de la Segunda Guerra Mundial es importante analizar la gran influencia que estos procesos tuvieron en otras zonas, como lo fue el caso de Cuba.

            Casi al final de la primera guerra mundial Rusia atravesó por un proceso de revolución que le obligó a salir del conflicto que inició en 1914 para lidiar con sus propios problemas internos. En 1917 estalló la revolución de octubre, cuyo principal fin; según las palabras del propio Hobsbawm  (1995) era “llevar a cabo la revolución proletaria mundial”.

En el marco en el que se desarrolla la revolución Rusa y posteriormente la fundación de la URSS (1922) es importante mencionar que esta misma revolución no se veía en un principio como la base para implantar el socialismo en la zona, sino que fueron las circunstancias las que lo hicieron. De hecho, Hobsbawm (1995, p.72) establece que la revolución sobrevive por 3 razones fundamentales: Un partido comunista extremadamente poderoso; el revolucionario era el único gobierno capaz de mantener a Rusia unido como Estado y el hecho de que la revolución había permitido que el campesinado ocupara la tierra.

La noticia de esta revolución se extendió por todo el planeta, provocando movimientos estudiantiles y una enorme propagación de ideas marxistas a lo largo de América Latina. Tal y como lo menciona el autor, “Los acontecimientos en Rusia no solo crearon revolucionarios, sino revoluciones” (Hobsbawm, 1995, p.74)

Mientras la revolución se llevaba a cabo en Rusia, los cubanos buscaban la preservación de lo único que no había caído en manos extranjeras: el gobierno. Fue en esta etapa cuando surgen en Cuba las ideas del antiimperialismo, el nacionalismo y la justicia social. Los cubanos vieron el nacimiento de organizaciones como la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), La Confederación Nacional Obrera de Cuba (CNOC) y el Partido Comunista Cubano (PCC), que nacieron como una herramienta de los cubanos para expresar su descontento. Aunado a esto, la depresión económica de 1930 provocó que el pueblo se mostrara totalmente en desacuerdo con el que era presidente en ese entonces: Gerardo Machado. (Moya, p. 137 -139)

El ascenso de Batista (representado generalmente por presidentes marionetas) y la notable influencia que los Estados Unidos, bajo el comando de su secretario de Estado Summer Welles desembocaron en una Cuba represiva y dictatorial. Sin embargo, durante este período Cuba vivió una estabilidad y renacimiento económico que se vieron ampliamente reflejados durante su gobierno (1940 – 1944), período que resultó favorable para Cuba también por el hecho de encontrarse dentro de la guerra, lo que le permitió al país tener un crecimiento económico sumamente positivo.

Sin embargo, los abusos de poder, la corrupción y los escándalos llevaron a Cuba nuevamente a un gobierno militar en 1952 y por ende, nuevamente el descontento social, que en sus primeros intentos no tuvo ningún éxito, que se caracterizó por el inicio de guerrillas, que llevó a Cuba al borde de la revolución durante prácticamente todo 1958 y que finalmente desembocó en la huída de Batista de la Habana y la entrada de Fidel Castro en la capital. (Moya, p.164 -167)

Y este movimiento no solo se llevó a cabo en Cuba, sino que; a partir de 1945 la revolución en América Latina se vio reflejada en la guerra de guerrillas. Muestra de esto son la revolución boliviana de 1954 y la reforma social de Perú a finales de los 60’s. Sin embargo, no es hasta después de 1959 con Fidel Castro, sostenida en slogans como “Patria o muerte” y secundado por una popular figura del siglo XX en toda América Latina; Ernesto “Che” Guevara, que varios países latinoamericanos se pronunciaron a favor de la revolución, de la reforma agraria y hasta cierto punto en contra de los Estados Unidos. Este último factor fue decisivo para los “Rebeldes antiimperialistas latinoamericanos”, que comenzaron a ver el comunismo como una solución ideal. (Hobsbawm, 1995, p.438)

Después de finalizada la Segunda Guerra Mundial y con el inicio de la Guerra Fría, mucho antes de que el movimiento revolucionario Cubano se pronunciara como comunista, los Estados Unidos, temerosos de la propagación de este comunismo, invadieron la Bahía de Cochinos, que resultó en un enorme fracaso para la potencia, lo que también influyó en el rumbo que tomaría la isla.

Fidel Castro inspiró a intelectuales militantes en toda América Latina, alentando; junto con el Che Guevara, una insurrección continental, lo cual impulso a grupos de jóvenes a lanzar luchas de guerrillas, que en su mayoría fracasaron. El fracaso de las guerrillas se debió principalmente a su desorganización y al hecho de que estas eran comandadas por intelectuales y no por campesinos. Sin embargo esto también impulsó la creación de guerrillas que han permanecido como lo son las FARC y Sendero Luminoso. A las guerrillas urbanas les resultaba más fácil “llevar a cabos golpes de gran repercusión que iniciar la revolución en sus países”.

Otro factor decisivo en la derrota de los movimientos revolucionarios fue que, las fuerzas más importantes para promover el cambio eran los políticos civiles y los ejércitos. Durante los años 60’s en Sudamérica se dio muestra de esto en Argentina con el derrocamiento de Juan Domingo Perón, el golpe de estado en 1964 en Brasil contra Getulio Vargas, el ascenso de Pinochet en 1973, el golpe militar en Bolivia en 1964 y el golpe militar en Uruguay en 1972. (Hobsbawm, 1995, p. 442)

La revolución cubana fue la conjunción de muchos procesos complejos que le llevaron a ser considerada imprescindible dentro de la historia; no solo de América Latina, sino también de todo el escenario internacional. Nos permite ver el alcance de las relaciones internacionales, sobre todo por la época en la que se desarrolla y también el poder de la difusión  de ideas que existe a partir de 1945, año en el que la interdependencia de las naciones puede comenzar a nombrarse como tal.

 

El desarrollo de la Guerra Fría y el temor de ambas potencias; especialmente de Estados Unidos, de que el otro sistema se propagara, fue un factor decisivo tanto en la revolución cubana, como en el éxito y/o fracaso de los movimientos que de esta se derivaron. La revolución Cubana no fue solo un impulsor de nuevas ideas a lo largo de Latinoamérica, sino que también fue un parte aguas para los movimientos populares que debido a esta se produjeron, y una de las causas fundamentales del crecimiento y propagación de guerrillas; características fundamentales desde la década de los 60’s en América Latina.

 

Sería importante analizar no solamente el enfoque que le da la revolución Cubana al desarrollo político de Latinoamérica, sino también profundizar en cada uno de los procesos que se llevaron a cabo en esta época no solo en América, sino en todo el mundo.

 

Referencias:

1)      Hobsbawm, Eric. (1995). Historia del Siglo XX. Barcelona: Crítica.

2)      Moya Pons, F., Thomas, H.; Aguilar, L.E., (2001). Historia del Caribe. Barcelona: Crítica.